Formación médica especializada para integrar evaluación urológica, valoración geriátrica y decisiones compartidas en personas mayores. El programa desarrolla mecanismos, diagnóstico diferencial, interpretación de pruebas, selección de tratamientos y seguimiento, con atención a fragilidad, función, cognición, comorbilidad y objetivos de cuidado.
El diplomado está dirigido a médicos especialistas que atienden patología urológica del adulto mayor y a profesionales médicos que participan en su evaluación interdisciplinaria. Presupone conocimientos de medicina clínica y urología. Los contenidos profundizan en decisiones con incertidumbre, límites de extrapolación de ensayos, interacciones farmacológicas y consecuencias funcionales; los casos son originales y se utilizan para ejercitar razonamiento, no para sustituir una valoración clínica individual.
El itinerario combina 190 lecciones clínicas desarrolladas, tablas comparativas y rutas de decisión, casos razonados y preguntas de aplicación. Cada lección incluye fuentes específicas enlazadas y notas de lectura crítica. Una lección final reúne el registro bibliográfico y explica cómo distinguir guías, estudios primarios, fichas técnicas y recursos metodológicos. Se conservan los 31 recursos audiovisuales del curso de origen.
Se recomienda estudiar el razonamiento de cada caso antes de revisar su resolución, contrastar las alternativas con las fuentes pertinentes y adaptar los ejemplos al marco regulatorio y a los recursos del entorno profesional. Las dosis y umbrales incluidos deben interpretarse con su indicación, formulación, método de estimación y condiciones descritas; no se intercambian automáticamente entre poblaciones o productos.
Los 16 exámenes contienen 20 preguntas por módulo, con una mejor respuesta y explicación razonada. Se conserva la configuración del paquete original: aprobación del 70 % y tres intentos. La dedicación de 145 horas se mantiene como estimación del programa original; incluye estudio, resolución de casos, consulta de fuentes y evaluación, y no constituye una medición del tiempo individual.
La revisión documental se cerró el 1 de octubre de 2026. Se priorizaron guías oficiales, documentos regulatorios y publicaciones primarias pertinentes. Cuando una guía y una ficha difieren, o cuando un estudio no representa adecuadamente a personas frágiles, se explicita la limitación. Las propuestas de actualización todavía no definitivas se distinguen de recomendaciones publicadas.